MERCADO DE COLORES
El presente juego está pensado para trabajar con los alumnos
el MERCADO, la OFERTA y la DEMANDA.
Les permitirá a los alumnos introducirse al tema del
intercambio indirecto, la creación de los precios, el comportamiento del consumidor
y del oferente, el mecanismo del mercado, la autorregulación y el equilibrio.
Recursos
_ Cuadros de
colores (4 colores).
_ Billetes.
_ Cartelitos
identificadores.
Instrucciones
Se le
designará a cada alumno un cartel de color que identificará cuál es el color
con el que debe jugar (si se le designa el identificativo rojo, significa que
compra colores rojos). También se les dará un monto de dinero determinado y 8
cuadrados de diferentes colores, menos el que se le ha designado para jugar.
Los alumnos
deben conseguir juntar el máximo posible de cuadrados del color que se les
designe, comprándolos con el dinero disponible y deberán vender los cuadros que
poseen, por dinero al resto de sus compañeros (todos actuarán como demandantes
y oferentes a la vez).
Los alumnos
irán intercambiando entre ellos los cuadros, variando simultáneamente su rol de
oferentes y demandantes de acuerdo a las fichas que poseen para cambiar con sus
compañeros, e irán estableciendo los precios que les resulten convenientes para
poder generar el intercambio, adquiriendo así las fichas necesarias para
completar el juego.
Cada alumno
irá fijando el precio de acuerdo a sus necesidades de relación de compra-venta.
El alumno
que logre tener el máximo de cuadrados
de color cuando acabe el tiempo de
juego, será el ganador.
Sugerencia!
Como docente, podrás participar en el juego introduciendo nuevas ofertas,
vendiendo más colores, demandando a nuevos precios, etc. Esto generará nuevos
movimientos en el juego.
ADENTRO Y AFUERA
Este juego lo utilicé durante mi período de prácticas como una dinámica de presentación del grupo y además para introducir a los alumnos en la temática del Planeamiento estratégico, en este caso para trabajar la importancia del contexto o entorno en una empresa.
Objetivos:
·
Darse
a conocer.
· Poner
a los demás en contacto con las dimensiones más profundas de la intimidad de
cada miembro.
·
Crear
lazos de amistad y de compromiso mutuos.
·
Construir
puentes de comunicación entre el “yo” y el “tú”
Tamaño del grupo: de 10 a 12 personas
por subgrupos. Puede ser hecho con 2 o más subgrupos.
Tiempo exigido: 35 a 40 minutos.
Material utilizado: ninguno.
Ambiente físico: una sala amplia para
poder acomodar a los alumnos.
Desarrollo:
1. El docente comienza
el ejercicio explicando los objetivos.
2. A continuación, los
alumnos reciben un número y forman dos círculos: uno que representa a los
números pares y otro a los impares. Los números pares forman el círculo de
“adentro” y los impares el círculo de “afuera”.
3. El ejercicio se
inicia dándole la palabra a los miembros pares, o sea, del círculo de
“adentro”. Cada participante, uno a uno, hablará comunicándose a los demás
respondiendo las siguientes preguntas: ¿quién soy yo? ¿cómo me ven los demás?
¿qué busco en mi vida? Alguna vivencia que influyó en tu vida.
4. Durante la exposición
hecha por el subgrupo de “adentro”, el subgrupo de “afuera” permanece en
silencio, observando.
5. A continuación, los
miembros del subgrupo par ocuparán el círculo de “afuera” y los del subgrupo
impar el círculo de “adentro”, los cuales responderán las mismas preguntas de
arriba comunicándose con el grupo mientras los del grupo par permanecen en silencio
observando.
6. Terminada la
comunicación entre los dos subgrupos, se llevará a cabo el feedback del
ejercicio hecho.
SALPICADURA DE PALABRAS
El
juego consiste en seleccionar términos o conceptos
clave de un texto o de un tema que los alumnos leerán o escucharán. Esta
estrategia ayudará a la participación de los estudiantes en la presentación o
introducción de un nuevo tema. Así resultará más motivador y divertido para
ellos.
Particularmente lo utilicé para trabajar los elementos del planeamiento: visión, misión, objetivos y estrategias.
1. Los términos elegidos se ubicarán de
manera desordenada para que los vean a simple vista. Podrá realizar la
“salpicadura” de palabras directamente en el pizarrón o bien preparar carteles
para pegar.
2. Elija un texto en relación al tema a
tratar y extraiga de él los vocablos que le resulten clave, los más
representativos.
3. Antes de dar comienzo a la clase,
“salpique” el pizarrón o una pared del salón con las palabras seleccionadas.
4. Permita a sus alumnos observarlas,
mientras presenta el título del tema a trabajar.
5. Luego, pídales que armen frases
completas a partir de las palabras salpicadas, relacionándolas con el tema
presentado.
6. Puede dividir a la clase en pequeños
grupos. Un integrante de cada equipo tomará nota de las frases que elaboren sus
compañeros. Después, esas frases deberán ser leídas al resto de la clase.
7. Luego realice la lectura del texto
seleccionado usted mismo o invite a algún alumno a hacerlo.
8. Cada grupo hará las modificaciones
necesarias a sus frases a partir de la información brindada por el texto.




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